La cultura de consumo de Shein influye en la resiliencia emocional de los jóvenes, especialmente en tiempos de incertidumbre económica. Este fenómeno refleja cómo las compras rápidas pueden servir como una válvula de escape emocional, pero también plantean riesgos de insatisfacción y dependencia, subrayando la necesidad de un consumo más consciente.